La reforma política

Planteada el año pasado como la vía para dotar a los ciudadanos de más poder, la reforma política se fue diluyendo y no representó el gran salto que se esperaba. Aquí las voces alrededor de esta propuesta y sus resultados.

Redacción Presidencia2012


En Presidencia2012 hemos entrevistado a lo largo de estos 12 meses a varios de los principales actores políticos del país, exfuncionarios, analistas y académicos con quienes un tema obligado fue la reforma política, tan publicitada y tan discutida durante el año pasado, pero cuyo resultado final distó mucho de lo que originalmente se había propuesto.


Compartimos con nuestros lectores algunas de las opiniones que recogimos durante estos meses sobre los diversos mecanismos propuestos originalmente en la reforma, sus pros y sus contras, de acuerdo a las visiones de cada uno de nuestros entrevistados.


Manlio Fabio Beltrones, senador por el PRI, impulsor de la reforma política

“La reforma política aspira a darle poder a los ciudadanos para vetar y votar políticas públicas que les resulten insuficientes. También busca tener órganos reguladores del Estado mexicano y no simuladores, que eviten los caprichos del presidente y pongan orden y rumbo en el país. Después, qué importa quién sea el presidente si ya tenemos un sistema que garantiza resultados.


Santiago Creel, exsenador por el PAN y aspirante presidencial

El problema que tiene el país es que no han sido suficientemente maduros quienes debieron haber tomado las decisiones de cambiar el sistema político y no lo hicieron en su momento. Estos cambios al sistema debieron haber ocurrido desde los años 90. Por eso estamos tan rezagados y tan retrasados en muchos aspectos económicos y sociales del país. Cuando me preguntan por qué no han salido las grandes reformas que el país ha necesitado, les digo que por una sola razón. Una. No necesito explicarla más: es por falta de votos.

De tener los votos, tiempo atrás hubiéramos ya sacado candidaturas independientes, iniciativa popular, consulta pública, la reelección legislativa, la reelección de los cabildos, de los presidentes municipales. Hubiéramos podido avanzar en términos de rendición de cuentas, del reordenamiento del sistema federal. En fin.

Yo creo que lo que ha hecho falta no es un buen diagnóstico, estamos sobrediagnosticados en el país. Lo que no ha hecho falta es voluntad política, lo que ha faltado son votos de mayoría en un sistema que conspira contra las mayorías produciendo fragmentación, minoría política y finalmente privilegiando el conflicto sobre el acuerdo.


Cuauhtémoc Cárdenas, excandidato presidencial en tres ocasiones, líder histórico de la izquierda

Es muy importante que haya candidaturas independientes de los partidos, desde el presidente de la república hasta las diputaciones, los presidentes municipales, tanto en lo federal como en lo local. Por otro lado, es muy relevante también que existan las figuras del referéndum, del plebiscito, revisar muy cuidadosamente la reglamentación de la revocación de mandato y, en lo que hace a la reelección, urge pensar si ya tenemos plena confianza en nuestro sistema electoral o no, que es necesario ampliar los periodos municipales —tres años es totalmente corto— para una gestión con resultados.


Diego Valadés, académico y jurista

Me parece que la reelección legislativa es muy importante porque permite que los legisladores sean responsables ante sus electores.


En cuanto a las candidaturas independientes, yo creo que en un sistema de libertad esto debe estar permitido, pero regulado. Si se considera que son adecuadas las candidaturas independientes, deben admitirse, no creo que deba haber restricciones. Y realmente la representación debe ejercerse a través de los partidos políticos, porque además son los que tienen estructura suficiente para poder controlar a los gobiernos. En cambio los particulares, no. Y las candidaturas independientes, en el caso de las circunstancias actuales de México, ofrecen el grave riesgo de que por ahí entre mucho dinero de origen inconfesable.


Liébano Sáenz, exsecretario particular del presidente Ernesto Zedillo. Consultor y analista.

La reelección de diputados hay que verla no como panacea, es un elemento a considerar en las reformas. No creo en la reelección de diputados en abstracto porque no nos resuelve los problemas. ¿Por qué sí en la elección intermedia? Porque el presidente recibe un mandato con liderazgo muy claro y a la mitad del mandato se van quienes lo venían acompañando. Entonces, la sociedad debe tener un instrumento para decir si quiere seguir apoyando al presidente en el programa. Eso incentiva llevar a cabo en los tres primeros años las señales suficientes para decirle a la sociedad: “Te voy a cumplir todo lo que te prometí, pero necesito que me apoyes dándome los diputados que me van a llevar ahí”.

Los alcaldes durante el primer año están aprendiendo, el segundo hacen y en el último entregan. Entonces, o les amplían el plazo o dan oportunidad de reelegirse una vez. No me gustaría que se reeligieran permanentemente porque dicen los documentos de los federalistas que construyeron el sistema político norteamericano que necesitamos rendición de cuentas y tenemos que crear reglas que pongan límite a la ambición humana.


Miguel Carbonell, académico y jurista

Lo digo con todas sus letras: es una reforma positiva que el país necesita y enriquecerá la democracia mexicana. Se debería aprobar a la brevedad para no detener el desarrollo democrático de un país por pequeñas ambiciones personales, por esta visión cortoplacista de una parte de nuestra clase política.

La reforma del Estado es poner la osamenta, la columna vertebral, las costillas, pero luego hay que ponerle carnita, sangre y tejido: educación, seguridad pública, infraestructura, crecimiento económico, buenos salarios, pleno empleo. Esos son los temas que se merece la ciudadanía mexicana, la cual debe entender que su responsabilidad no termina cuando va a la urna y pone un tache a tal o cual emblema.


Patricia Mercado, excandidata presidencial por Alternativa Socialdemócrata y Campesina

Yo creo que nos hace mucha falta una reforma política de gran calado. Tenemos la necesidad de un nuevo pacto federal para permitir esta convivencia en la diversidad regional. Necesitamos una reforma que se haga cargo de que ya no podemos tener este presidencialismo tan omnipresente, que realmente toma las decisiones por todos, cuando ya los todos somos muchos, y muy diferentes.

Es decir, cómo amplías derechos a los ciudadanos para que la toma de decisiones no la tengan solo los partidos y sus liderazgos, sino que la tengamos los ciudadanos: mecanismos como referéndum, plebiscito, candidatura ciudadana, revocación de mandato –que me parece fundamental, tanto para un legislador, un gobernador o un presidente municipal– creo que esos son temas centrales muy importantes, y que si hacemos esa reforma política, le damos más derechos a los ciudadanos, e incluimos la igualdad de participación entre mujeres y hombres. Si nosotros hacemos eso, vamos a tener mejores políticos.


Manuel Camacho, coordinador de Diálogo para la Reconstrucción, frente político de la izquierda mexicana

Me parece  que es una lástima que no se haga, es decir, es una reforma realmente pequeña y ni eso quieren, no veo razón alguna para detenerla. Que se abran  las elecciones a candidaturas independientes,  sería un paso para la democracia participativa, sería bueno que se fortaleciera eso todavía más y que fuera aún mejor construido.

En este caso particular, el PRI tiene mayoría en la Cámara de Diputados; si quisiera, las reformas pasarían sin lugar a dudas, entonces, ya todo ese tema de que no se quieren apoyar las reformas pierde todo tipo de credibilidad porque se tiene la mayoría, o sea, aquí no se puede decir “cuando lleguemos al gobierno…”, no, no, no, ya está en el gobierno la Cámara de Diputados, tienen suficiente fuerza con partidos que apoyarían estas reformas en el Senado, también tienen mayoría, entonces por qué no se hacen las reformas, esto responde a otro tipo de casos, pero evidentemente ese discurso de que “no hacemos las reformas porque no estamos en el gobierno” ya no se sustenta.
 

Humberto Moreira, expresidente nacional del PRI

Apoyamos las reformas pendientes, en todas vamos, pero que vayan encabezadas por la reforma hacendaria, que llegue más dinero a los municipios y a los estados, y ya con eso empezamos a ver realmente que se quiere trasformar al país. Si no, es asfixiar a los estados y municipios, que no tienen dinero para pagar el alumbrado público, que están en crisis para recoger la basura y para tapar los baches.

Esto ocurre con todos los partidos porque el país es un mosaico plural de las expresiones políticas gobernantes en municipios, en diputaciones, en el Legislativo, en el Ejecutivo, de cada orden o en cada entidad. Lo que buscamos nosotros es que se empiece por la reforma hacendaria para dar más dinero a los estados y municipios. Si no, pues es puro discurso y puro rollo.


Lorenzo Córdova, jurista y consejero del IFE


Creo que per se las candidaturas ciudadanas no son panacea, como muchas veces se les pretende ver; tampoco necesariamente se traducen en peligros intrínsecos para la vida democrática. Este es un tema que debe tratarse con realismo y desde un cierto escepticismo, y hay que abordarlo teniendo en cuenta la importancia de las instituciones y los riesgos a los que orilla el centrar la campaña por un puesto de elección popular en el individuo y su personalidad, y no en la plataforma que representa un partido político establecido.

Si se asumen bajo la lógica de una exhaustiva reglamentación, las candidaturas ciudadanas eventualmente pueden ser complementos al sistema de partidos. Sin embargo, la base de toda democracia es que sin partidos, simple y sencillamente, una forma de gobierno no puede prosperar. Los partidos son indispensables para la democracia.

Las candidaturas ciudadanas a mí me preocupan porque no hacen otra cosa sino potenciar uno de los fenómenos antidemocráticos más peligrosos que enfrentan los regímenes, y me refiero a la personalización de la política. Inevitablemente, las candidaturas ciudadanas acaban centrándose en la imagen de un individuo, que no es lo mismo que un liderazgo carismático incluso al interior de un partido. Los partidos sirven como catalizadores de estas tendencias personalistas que, consecuentemente, son por naturaleza antidemocráticas.


Carlos Flores Rico, diputado federal por el PRI

La reforma política originalmente procede de la derecha mexicana, de la presidencia de la República, que asume argumentos y necesidades reales de apertura democrática entre ellos y la sociedad para plantear soluciones no siempre felices. Se esgrimen formas sesgadas y aisladas muy relevantes para una elección: sesgadas, porque vienen sin un acompañamiento de la revocación de mandato; aisladas, porque vienen sugeridas sin una reforma de medios, sin el acoplamiento de una fórmula de financiamiento.

La figura de las candidaturas independientes es un barroquismo legal que da oportunidades ficticias, y si eso es lo que se está preparando habrá que tenerlo todo bien claro, pero en el fondo, sinceramente, es una farsa. Es dar una salida simple a los liberales para que se perciba que hay opciones individuales, pero éstas no han sido buena experiencia en el mundo: ni Collor de Melo, Bucaram o Chávez dieron buenos resultados. Y todos egresaron de iniciativas “ciudadanas”.


Mauricio Merino, académico y consultor

Yo creo que la reelección es un error, mientras no haya rendición de cuentas y no haya servicios de carrera, es un error. Se los fui a decir al Senado porque tuvieron la bondad de invitarme a aquellos debates sobre la reforma política y mi punto es claro: está muy bien que haya reelección, no estoy en contra de la reelección per se, me parece que la reelección es importante, que promueve mayor compromiso de los legisladores y los presidentes municipales, los gobernadores corren por otra cuenta.

Sin embargo, no están muy claras las virtudes. Pongo como ejemplo el caso de Brasil, donde hay reelección, y todo parece indicar que lejos de promover la revisión de cuentas, la ha inhibido porque los funcionarios utilizan todos los dineros y todos los recursos que tienen a su alcance para lograr la reelección. Por eso, con esas experiencias a la vista, yo digo que reelección no está mal, pero se necesitan condiciones previas para que la haya, empezando con buen servicio de carrera y un sistema de rendición de cuentas diáfano.


Ciro Murayama, académico, especialista en temas electorales y económicos

Me parece que la iniciativa preferente del Ejecutivo es adecuada para que las propuestas presidenciales no estén durmiendo el sueño de los justos en las cámaras, que se aprueben o rechacen, pero que no sea el silencio la respuesta. También me parece adecuada la iniciativa ciudadana. Sin embargo, las candidaturas independientes para mí son un saludo al graderío. Lo explico: con frecuencia se habla de candidaturas ciudadanas, pero todas las candidaturas son ciudadanas, todos los aspirantes son mayores de 18 años que tienen derechos políticos. Se quiere contrastar ciudadano con político. Personalmente prefiero a los políticos que se asumen como tales.

En el caso de un candidato independiente, la iniciativa de reforma dice que es constitucional. Entonces debe haber una reglamentación porque no puede haber 20 mil candidatos independientes que se anoten vía correo electrónico.

La reelección me parece muy importante por la experiencia acumulada. Por ejemplo, pronto acabará la legislatura actual y todos los asuntos que se fueron preparando a lo largo de estos meses y que, eventualmente, no lleguen a buen puerto, pues habrá diputados que saben cómo se prepararon las iniciativas y en qué situación están. El trabajo legislativo es muy complejo, necesita conocimiento y experiencia. Por eso en México debe haber legisladores profesionales.



Jorge Castañeda excanciller de México.

Yo estoy totalmente de acuerdo con la reforma de Beltrones, Creel , Calderón y González Morfín. Creo que habría cosas que a mí me hubieran gustado que se agregaran, como la segunda vuelta en elecciones presidenciales. Me hubiera gustado que fuera menos alambicada, menos torcido el procedimiento de la consulta ciudadana, que fuera más directa, más fácil, sin tanto enredo, pero estoy básicamente de acuerdo con todo lo que hay ahí, aunque es una verdadera lástima que esto no vaya a prosperar.

Un candidato independiente es para decir los temas espinosos que los otros aspirantes no expondrán y tienen que ser planteados en este país. Nadie que quiera ser presidente va a oponerse tajantemente a la guerra de Calderón. No entrarán directo al asunto porque pierden votos. Por eso considero que es importante contar con las candidaturas independientes.


Ulrich Richter, abogado, autor de Manual del poder ciudadano

Con los instrumentos que tenemos nos pusieron un gran letrero durante seis meses: “haremos la gran reforma política”, que sonó muy rimbombante y hoy vemos que en la realidad no hubo una reforma de fondo: solo pedacitos y, efectivamente, pusieron en la iniciativa ciudadana requisitos que la vuelven impráctica.

Todavía hay algunos resquicios para tratarnos como súbditos. Entonces, cuando la clase política ve que estos instrumentos nos pueden dar cierto rango de acción, los bloquean. La revocación de mandato es un caso de actualidad, que ejemplifico con un equipo de futbol muy connotado que no dio resultados: al día siguiente, todos los jugadores se ponen transferibles. ¿Por qué no hacemos lo mismo con la clase política? En las compañías privadas —lo veo como abogado— si no hay resultados de un trabajador, me piden el expediente del caso y se lo dan a otro para que lo mejore.

La reelección legislativa no fue aprobada porque, de manera fáctica, ya la tienen: están 3 años de diputados y después son senadores. Es como el juego de Serpientes y escaleras, suben y bajan, pero sin que el objetivo primordial beneficie a la ciudadanía.

Feb02

Posted in Un año de Presidencia2012

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