Partidos: historia, personajes y plataformas

La realidad de México está llena de matices pero es una. Más allá de ideologías políticas. Desde la perspectiva de los protagonistas políticos se identifican todos los problemas. Sin embargo, sus remedios son diferentes.

Redacción Presidencia2012


La reforma del sistema presidencial mexicano es el tema umbilical desde el arranque de nuestra publicación, reflexionado por políticos, legisladores, consultores, académicos, juristas, ex gobernadores y periodistas. Este mosaico es pertinente para la consolidación democrática del país. Durante el primer año de Presidencia2012 los líderes partidistas más importantes opinaron sobre sus organizaciones, la ideología, la realidad del país, los avances y retrocesos.


Cuauhtémoc Cárdenas dejó al PRI en 1987 y un año más tarde fue candidato presidencial por el Frente Democrático Nacional, cuya derrota marcó un parteaguas en la historia política del país, que derivó en la fundación del PRD. En 1994 y 2000 repetiría la experiencia presidencial. Indudablemente, es una voz política autorizada.


“Sin duda, el sistema político y nuestro propio sistema constitucional convierten al titular del Ejecutivo en una figura central y es una persona, al final de cuentas, que toma muchas decisiones importantes para el país. A veces esto ha resultado sano, hay ocasiones, yo diría que en la mayoría de los momentos, en que no.
“Primero tendríamos que pensar en un cambio de modelo político, porque finalmente quienes han encabezado el Ejecutivo han instrumentado una política  que no ha sido necesariamente favorable para las grandes mayorías nacionales.


“Los principios y el programa del PRD mantienen su validez, su vigencia, más allá de cómo se hayan llevado a la práctica. Pero sí hace falta darle más atención, tanto a su observancia como al trabajo de formación, al trabajo de crecimiento del partido. Ésta ha sido una falla de las últimas direcciones del partido: el no haber atendido su crecimiento, su fortalecimiento en cuanto a las bases ciudadanas, las bases territoriales (lo que inicialmente fue la concepción del partido), de arrancar con comités de base de grupos pequeños en cada colonia, en cada manzana propiamente e ir formando una pirámide hasta llegar a la dirección nacional.”


Manuel Camacho Solís es un teórico y negociador político por antonomasia desde la trinchera ideológica que decida. Ahora su eficacia la aplica en el DÍA, el Frente Diálogo para la Reconstrucción, el cual  aglutina a las principales organizaciones de izquierda y consolidó una candidatura de unidad, encabezada por Andrés Manuel López Obrador.

“La izquierda tuvo que haber superado muchos conflictos y problemas en los últimos 4 o 5 años, pero, afortunadamente, estamos logrando la unidad de las tres fuerzas políticas y además estamos en una situación óptima para posicionarnos bien frente a la competencia presidencial. Entonces pienso que la izquierda será competitiva, tendremos un gran candidato y estaremos ofreciéndole al país lo que le hace falta: un nuevo rumbo.


“Siempre hay intereses en todos los sistemas políticos, eso ya lo decía Benjamín Disraeli: ‘hay un gobierno oculto hasta en las democracias más perfeccionadas’. Pero eso es un tema diferente, aquí habría dos cosas: los grupos defienden las posiciones que corresponden a sus intereses y esto existe en todas las democracias. Dos, los movimientos sociales, en la medida que no tienen una expresión política, su capacidad de influir se reduce. Tienen voz pero no tienen voto. Creo que este tema en los medios es muy importante, y por eso le concedo una enorme importancia al hecho de que en particular el movimiento que encabeza López Obrador haya tomado la decisión de ser parte del proceso electoral de 2012, de participar abiertamente a través de los tres partidos de la izquierda.

Carlos Flores Rico, ideólogo y estratega del PRI, profesor de ciencias políticas y autor de los libros: Manual del candidato a diputado, Qué hay de nuevo en los estatutos, y Todo lo que siempre deseó saber acerca de las encuestas, pero no tenía caso preguntar, fue muy claro en sus apreciaciones sobre el camino que debe seguir el Revolucionario Institucional. 


 “El PRI debe insistir en sus fortalezas y experiencia de gobierno, muy  reconocidas ante la sociedad mexicana. Pero también que es un partido innovador, porque sus próximos candidatos son muy jóvenes. Además,  tendrá que incorporar una serie de temas que no estaban en la agenda, como la sustentabilidad ecológica, el cambio climático, la migración y las cuestiones de género.


“Nuestra propuesta tenemos que buscarla en las fortalezas del PRI como partido confiable, relacionada con el crecimiento económico y ligada no solo al aumento del PIB, sino a políticas de distribución de la riqueza para revertir problemas de desigualdad, pobreza y trato inequitativo en zonas apartadas.


“Debemos retomar fortalezas tradicionales: experiencia, confiabilidad, oficio político y justicia social. Y agregar matrices que den a la política de seguridad tonos justos de derechos humanos. En la economía, crecimiento pero distribuido. En gobernabilidad, ligada a la democracia y desarrollo creativo de formas de participación ciudadana más amplias.”

Manlio Fabio Beltrones goza de la fama pública de ser uno de los políticos mexicanos más influyentes. Aspiró a la candidatura presidencial por el PRI. Cuando lo entrevistamos expresó ideas muy contundentes que dibujan su perfil ideológico.


“Tengo el privilegio de haber vivido el momento del partido hegemónico, donde llegué a ser desde alto dirigente partidario, subsecretario de Gobernación hasta gobernador del estado de Sonora. Pero también soy privilegiado de haber trabajado alrededor de lo que podía ser la construcción de las reglas para una ordenada alternancia, una tersa alternancia, la cual alcanzamos en 2000.

      
“Actualmente estoy más que dispuesto a no perderme sobre todo la necesaria y  urgente transición democrática, pasar de un sistema político antiguo a un sistema político en el cual encontremos nuevas fórmulas de gobernabilidad, diferentes a las que conocimos en el pasado.  Debe ser, a diferencia del partido hegemónico, la pluralidad gobernante, esto en sí mismo encierra una gran enseñanza. Creo que el PRI se encuentra en esa posibilidad después de haber aprendido la lección.


“Al país le hace falta, para lograr la verdadera transición, crear las nuevas instituciones que den certeza jurídica en México, más allá del voluntarismo que ha acompañado a los últimos presidentes de la República. No niego que hayan tenido buenas intenciones para que a México le fuera bien, pero le fue muy mal porque de buenas intenciones, dicen, está empedrado el camino al infierno.


“México tiene que confiar desde una gobernabilidad moderna, que permita por ejemplo una procuración de justicia apartada de la politización. Por eso la reforma política: creemos que no basta con darle poder a los políticos y a los partidos políticos, hay que darle poder a la sociedad civil, e instrumentos para su participación aunque no militen en un partido. Esa es la modernidad.”

Santiago Creel Miranda aspira por segunda ocasión a la presidencia de la República y tiene posibilidades competitivas de conseguirla.

“El sistema presidencial en sí es un sistema que fue ideado y pensado para otra época. Nuestro sistema no ha variado en su aspecto fundamental desde la Constitución de 1917, y si bien es cierto que sirvió para hacer el traspaso de la revolución a la vida institucional del país, la verdad es que no va a servir para hacer el traspaso de la vida institucional a la vida plenamente democrática y plural que estamos viviendo en el país. Yo digo que no va a servir porque el México plural de hoy no existía. Ni en el '17, ni cuando el gobierno surgido de la Revolución gobernó por más de 70 años en el país. El nuestro era un país de casi solamente un partido, sin pluralidad y sin libertades democráticas plenamente establecidas.

“El principal problema es que el nuestro es un sistema que no produce mayorías estables. Es más, es un sistema muy hecho para la competencia política, pero muy poco armado para los acuerdos y las coincidencias que se requieren para hacer los cambios que el país necesita.

“Si hoy nos preguntamos por qué hay tal descrédito en la clase política del sistema de partidos o de los políticos, yo digo que la respuesta es muy sencilla: porque ni la clase política, ni los partidos, ni el sistema político ha estado a la altura de las demandas del ciudadano.

“La fórmula que yo propongo no es una fórmula oscilante. Y la quiero explicar: no se hace ningún cambio en el sistema electoral. Por lo tanto, lo que va a producir la elección es un gobierno de minoría. Si ése es el caso, el presidente de minoría ya es presidente en el momento que resulte electo. Él puede optar o por gobernar con un gobierno de minoría, o por forjar un gobierno de coalición.”

Manuel Espino es, actualmente, el hijo desobediente del PAN, del cual fue su presidente más exitoso en elecciones y, aun así, fue expulsado. Su voz crítica alerta sobre los aciertos y desaciertos de ese partido.


“El movimiento Volver a empezar nació de las entrañas del PAN, y fue motivado por el fenómeno de debilitamiento del partido, de su desprestigio, de las derrotas electorales que venimos acumulando desde hace tres años, consecuencia de decisiones a veces caprichosas o autoritarias, prepotentes, incluso de mala manera que fueron suplantando la democracia interna por una lógica de designación que obedecía más a intereses del gobierno federal que al deseo de dar un testimonio de congruencia con nuestra trayectoria democrática.


“En el PAN siempre le habíamos dado un valor a la opinión de los militantes, nos ufanábamos de ser un partido que realmente tomaba en cuenta a los panistas para la toma de decisiones, para elegir candidatos, para elegir dirigentes. Cuando esto se cancela, en el 2009 principalmente, y que trae como consecuencia la derrota electoral más estrepitosa del partido en toda su historia, entonces nace Volver a empezar como una necesidad de reivindicar al PAN, de arroparlo, de fortalecerlo, de regresarlo a su trayectoria democrática, de remarcarle sus puntos de referencia en un pensamiento político muy claro, de contornos muy definidos.


“Exigí la congruencia que siempre habíamos predicado, exigí la honestidad que siempre habíamos ofrecido, me inconformé con la cancelación de elección de candidatos en procesos internos democráticos y que en su lugar se recurriera al dedazo presidencial para imponerle al partido candidatos a gobernadores, incluso traídos de otros partidos. Me inconformé y eso detonó una persecución a quien fue el presidente que más éxitos le ha reportado a Partido Acción Nacional en la historia, el que más. Yo dejé al PAN en la cúspide, no solamente del poder, en cuanto a alcaldes, diputados locales, diputados federales, senadores, regidores; vaya, lo que nunca había tenido el PAN, yo se lo di. Sin deuda, con unidad interna, con solvencia ante los ciudadanos… y en tres años lo han dilapidado.”

Feb01

Posted in Un año de Presidencia2012

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